Ejercicio de conocimiento

Ejercicio de conocimiento

Para ver el ejercicio:

Qué me gusta hacer, qué se me da bien

Qué quiero ser de mayor

 

He realizado este ejercicio de conocimiento con un niño de 6 años y le he pedido que dibuje (aunque podría hacerlo de forma oral, creo que el dibujo que ha hecho es muy clarificador) qué le gusta hacer, en qué es bueno y qué le gustaría hacer en el futuro.

Los dibujos son muy claros: le gusta pintar y así se ha dibujado pintando y ha completado el dibujo con otras creaciones suyas (otros dibujos) y, en el futuro, quiere ser arquitecto.

Como vemos existe una gran congruencia entre sus gustos y sus intereses y motivaciones futuras.

Esta actividad se puede realizar con los niños y nos da muchas pistas. El primer ejercicio (los gustos) es básico para poder abordar determinados contenidos, aspectos desde aquello que se les da bien o desde sus gustos pues siempre es más motivador hacer aquello que nos gusta, que se nos da mejor.

Es muy importante tener esto presente pues siempre nos encontraremos con tareas poco motivadoras para los niños y a las que fácilmente podemos dar un giro de 180º y convertirlas en actividades llamativas y atractivas para ellos al abordarlas desde sus gustos.

Además, muchas veces puede dar pistas sobre el estilo de pensamiento que emplean los alumnos y que va a permitir al profesor hacer coincidir sus estilos de enseñanza con los estilos de sus alumnos.

Desde esta óptica, una actividad puede motivar e interesar a un estudiante y aburrir y desmotivar a otro, y ello no es necesariamente porque al segundo alumno no le interese el contenido de la actividad sino porque el estilo que demanda la actividad no se corresponde con el estilo que el alumno aplica a dicha tarea.

Personalmente el dibujo me sugiere que el niño se puede sentir más cómodo con un estilo creativo más que práctico o analítico. Esto sería una hipótesis que podemos ir comprobando y rechazando con otras observaciones.

De la misma manera, la segunda parte del ejercicio de conocimiento nos da pista sobre los intereses y motivaciones futuras y ayuda al niño a ir encontrando esos intereses, objetivos…

Es muy interesante que los niños, desde pequeños, se conozcan y comiencen a descubrir todos estos aspectos, aunque a lo largo del tiempo estas motivaciones puedan cambiar e incluso ser totalmente opuestas.

En resumen, me ha parecido un ejercicio muy enriquecedor para el niño y muy interesante desde el punto de vista del educador u orientador por toda la información que nos ofrece.

“Constructores de personas”

 

“Constructores de personas” (Eugenia Jiménez Gallego- Psicóloga y orientadora de secundaria)

 

Hace unos días he recibido en mi correo electrónico el artículo de opinión que adjunto y que está en la línea de todo lo que he escrito hasta el momento sobre los estilos de educación que los padres tienen con sus hijos.

Como muy bien subraya la orientadora, cuando hay una cita con los padres, es muy fácil percatarse en una entrevista con éstos dónde está el origen de muchas de las situaciones que plantean.

Desde mi punto de vista, como he dejado plasmado en el blog una y otra vez, ha sido ese exceso de sobreprotección, que también se recoge en el artículo, o hiperprotección el causante de que nos encontremos con niños e incluso adultos incapaces de tomar una decisión por sí solos, de enfrentarse a una situación, de responder a determinadas responsabilidades…

Esto es así porque simplemente NUNCA lo han hecho. Se les han dado todo lo que han necesitado en cada momento sin que a ellos les haya costado ningún esfuerzo, se les ha premiado por cada “paso” sin pensar que se trata de sus responsabilidades,…

No quiero generalizar ni juzgar a nadie puesto que los padres hacen lo que creen que es mejor para sus hijos y, por ello, no es fácil hacerles ver que esta o aquella situación hay que abordarla desde ellos mismos, desde la actitud que adoptan en relación con sus hijos.

Tampoco me quiero extender mucho más pues en varios ocasiones he escrito sobre el tema, pero sí me gustaría colgar el artículo de opinión para quien este interesado en leer o reflexionar sobre más opiniones sobre este tema que cada vez está más en boga.

 

Si quieres ver leer  artículo de opinión pincha en el enlace: articulo

 

“Escuela de padres: ¿Una necesidad?”

Escuela de padres: ¿Una necesidad?

FSIE-Federación de Sindicatos Independientes de Enseñanza de Madrid AÑO XII Nº67 MARZO 2012 -> Opinión- Saturnino Nistal Cembranos

Para ver el artículo pincha en el siguientes enlaces:

Escuela Padres1

Escuela Padres3

Escuela Padres2

 

Este artículo de opinión me ha parecido relevante, como orientadora, por dos motivos. El primero de ellos es porque muchos padres pueden solicitar nuestra ayuda en temas relacionados con la educación de sus hijos y podemos derivarlos a estas Escuelas de Padres. Por otro lado, podemos trabajar en ellas.

Estoy totalmente de acuerdo con Nistal Cembranos en que la tarea de educar no es fácil y que, como padres, pueden surgirles múltiples dificultades en toda esta andadura.

El hecho de que existan estas Escuelas de Padres es de gran enriquecimiento para los padres pues permite que todos puedan exponer sus situaciones, dudas, dilemas y que puedan ayudarse unos a otros con sus experiencias. Obviamente, el experto expone finalmente posibles soluciones.

Creo que es más creíble y servible, como padres, escuchar las estrategias, formas de hacer de otros padres que les han servido en situaciones similares que la “receta” que le podamos dar nosotros de antemano como orientadores.

Se trata de un aprendizaje continuado pues no lo sabemos todo y por ello, siempre vamos a estar aprendiendo algo siempre.

En resumen, es incuestionable la relevancia de estos servicios para ayudar a los padres en la tarea tan difícil que supone la educación de sus hijos. En toda la andadura le surgirán múltiples interrogantes para los que no existirá, en la mayoría de los casos, una solución única ni una “buena” o perfecta.

En suma, se trata de que los padres no se sientan solos en esta tarea y puedan enriquecerse de las prácticas de otros padres y ellos mismos aportar sus formas de hacer, sus aciertos y errores, sus interrogantes…a los demás.

De ahí que mi respuesta al interrogante que se plantea en el título del artículo sea un SI.

“Educamos más por lo que somos que por lo que sabemos o decimos”

 

“Educamos más por lo que somos que por lo que sabemos o decimos” (Saturnino Nistal Cembranos)

 

He tomado esta cita de Saturnino de su artículo “Escuela de padres: ¿una necesidad?” porque me ha parecido muy esclarecedora y acertada  y me permite hacer una reflexión al hilo de la misma.

 

Como educadora, considero que hemos de tener muy presente esta cita puesto que vamos a ser un referente para nuestros niños, de ahí que no debemos ser incongruentes en nuestra práctica. Es decir, no debemos mostrar una forma de ser y después pretender transmitir con palabras otra totalmente opuesta e incongruente.

Somos un modelo más para nuestros niños, de ahí que tengamos que prestar atención a cómo nos mostramos ante ellos; cómo nos comportamos; qué le transmitimos con nuestros gestos, formas de ser,… pues, muy de acuerdo con Nistal Cembranos, va a tener un gran peso en todo el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Es mucho más interesante ser para ellos un “modelo de ser” adecuado de forma que sean respetuosos con las personas que les rodean, que aprendan formas de  dirigirse a los demás, sepan respetar sus turnos,… Es decir, transmitir una serie de actitudes que sólo lo vamos a conseguir si las ven reflejadas en nosotros, no van a llegarles si lo hacemos o decimos de palabra.

Con todo esto quiero decir, que no nos va a servir de nada “saber mucho” o “decir mucho” si después nuestra forma de ser, de presentarnos a nuestros alumnos, que va a ser lo que de verdad pese en todo el proceso, no se apoya en lo dicho o le estamos transmitiendo unas actitudes que les van a dificultar sus relaciones con los demás…. Creo que todo esto tiene una importancia incuestionable en detrimento de unos contenidos o unos conceptos que no servirían para nada si no partimos de una forma de ser, de lo que somos  y de cómo nos comportamos.

En definitiva, es más importante “formar personas” que llenar la cabeza del alumno con unos contenidos y olvidarnos de que SER PERSONAS ha de prevalecer sobre todo lo demás.

 

Si extrapolamos estas ideas al ámbito de la orientación, podemos reflexionar con la cita en otras direcciones que también me parecen relevantes.

Me voy a salir un poco de la idea que transmite la cita propiamente dicha, pero me va a servir para subrayar toda la importancia de la comunicación no verbal y que en el ámbito de la orientación tiene una importancia decisiva. Es decir, vamos a transmitir tanto por lo que decimos “de palabra” (comunicación verbal) como por lo que comunicamos de forma no verbal.

Es de importancia decisiva, tener en cuenta todo lo relacionado con esta comunicación y todo lo que engloba ya que no debemos reducirla a la postura que mostramos sino que va a incluir todos nuestros gestos, expresiones faciales,…

En esa relación de ayuda esto va a cobrar más importancia si cabe, pues va a ser decisiva para que la persona que tenemos delante se pueda sentir escuchada, cómoda,.. De ahí que como educadores y orientadores debamos cuidar todo lo relacionado con esta comunicación y sepamos que la relevancia de ésta es equiparable al otro tipo de comunicación verbal.

 

Tu experiencia crea escuela

 

Campaña de movilización ciudadana sobre Educación

Me parece un vídeo realmente ilustrativo para concienciar a toda la sociedad, y si cabe aún más a la comunidad educativa, de que entre todos podemos construir una escuela de calidad, alejando de ésta todos los términos con connotaciones negativas que cada vez más la acompañan: fracaso, abandono, queja…

Estoy totalmente de acuerdo en que una vez más se trata de un compromiso colectivo, remarcando ese adjetivo colectivo, que va a permitir que entre todos, si existe esa ilusión, podamos construir esa escuela que tanto añoramos.

No debemos esperar y creer que el que tenemos al lado lo va a hacer y por ello decidir no hacerlo, sino que todos debemos poner nuestro granito de arena y no pensar que otro lo va a hacer mejor, que a otro le corresponde… Es un compromiso de todos y que está en manos de todos nosotros y sólo lo vamos a alcanzar si se unen todas las fuerzas, ideas, ilusiones, posibilidades…

Es necesario que exista esa motivación por parte de toda la comunidad, de toda la sociedad y que juntos avancemos hacia esa escuela, pues:

 

“Una escuela sólo se construye con esfuerzo, compromiso, ideas y  corazón”

Para ver el vídeo pincha aquí 

Los doce principios pedagógicos

 

Me parece muy interesante reflexionar sobre este vídeo, sobre todo, por los doce principios pedagógicos que señala.

  1. Enseñar no es dictar, es mediar
  2. Enseñar es ayudar a reconstruir el conocimiento
  3. Enseñar es contextualizar
  4. Enseñar es favorecer el contraste
  5. Enseñar es modelar
  6. Enseñar jugar limpio
  7. Enseñar es emocionar
  8. Enseñar es disfrutar
  9. Enseñar es guiar la incertidumbre
  10. Enseñar es crear aprendices permanentes
  11. Enseñar es innovar
  12. Enseñar es ser estratégico

Desde mi óptica, en estos principios  radica la verdadera y óptima educación y de ello debemos partir, de entender la educación de otra forma. No hemos de quedarnos en una mera transmisión de contenidos sino que debemos de ir mucho más allá y es ahí, como se expone en el vídeo, donde tiene cabida la formación del profesor en estrategias.

Si repasamos los contenidos del currículo tradicional, podremos observar que ha estado centrado en la adquisición de conocimiento, pero aprender a resolver problemas, tomar decisiones, utilizar eficazmente los recursos de aprendizaje, aprender a pensar o aprender a aprender es mucho menos frecuente.

Debemos darle este nuevo enfoque al proceso de enseñanza aprendizaje, centrándonos en ese proceso de aprender a aprender, de forma que no les presentemos a los alumnos unos contenidos finales sino que ellos mismos aprendan a enfrentarse a éstos y puedan transferirlo a situaciones idénticas. En este sentido, el maestro será un mediador o un facilitador de ese aprendizaje, pero no un simple transmisor de conocimientos.

Igualmente interesantes son todos los demás principios puesto que es obvio el hecho de tener en cuenta el contexto del alumno, de disfrutar para que el alumno disfrute, de crear aprendices permanentes para que se interesen por el aprendizaje más allá de la escuela, de emocionar…

Por todo esto, es interesante que los profesores y maestros puedan visionar este vídeo y que reflexionen sobre su práctica educativa para ver en qué medida estos principios pedagógicos están presentes en ella.

Para ver el vídeo pinchar aquí

Blog: Atención educativa para el alumnado de origen extranjero

 

 

Atención educativa para el alumnado de origen extranjero

 

Este blog ofrece un gran repertorio de enlaces, así como pruebas de evaluación del nivel de español y  numerosas propuestas didácticas. Ofrece todo tipo de material para trabajar con este alumnado y superar así el desfase curricular con el que se encuentran en los centros educativos.

Además, es una forma de como educadora u orientadora estar al tanto de todo el material con el que podemos contar para atender de forma óptima la diversidad del alumnado.

Cuando se trata de alumnos que desconocen el idioma la atención que requieren es aún mayor y se trata de poder ofrecerles, en la medida que esté en nuestras manos, toda la que requieran con el objetivo de facilitar esa adaptación óptima al centro educativo.

En algún momento como maestros/as nos vamos a topar con alumnado que no conoce el español y será un recurso más donde poder recabar información y estar al tanto de muchas novedades. Y ya como orientadores podremos ofrecer a los maestros la guía que precisen para prestar esa misma atención.

 

Si quieres visitar el blog pincha aquí

El juez de menores- Emilio Calatayud

 

 

Para ver el video pincha aquí

Desde mi óptica, me parece realmente interesante que todos tengamos la posibilidad de visionar este vídeo y, por ello, lo comparto por aquí.

Creo que todos, en mayor o menor medida, vamos a participar activamente en la educación de nuestros niños, ya sea desde el papel de maestros o educadores, padres, tíos, primos, hermanos… Todos, a lo largo de nuestra vida, vamos a tener la oportunidad de desarrollar este rol y, por otro lado, son muchas las personas que van a participar, en un mismo momento, en esta tarea de educar y entre las que ha de existir una gran red de comunicación para que exista coherencia en esta práctica.

Por todo ello, son realmente interesantes y objeto de reflexión muchos de los planteamientos e ideas que el juez expone en el vídeo.

En primer lugar, es muy interesante analizar el estilo/s de educación familiar que más predominan en nuestra sociedad. Considero que nos encontramos entre el hiperprotector y el democrático-permisivo frente al autoritario que ha estado más presente en épocas o momentos anteriores.

Hemos pasado de un estilo autoritario-represivo de educación familiar en el que los hijos están expuestos a un gran control y rigidez por parte de los padres y donde el diálogo y la reciprocidad no tienen cabida. De ahí nos hemos movido al polo opuesto, es decir, a un modelo donde no existen jerarquías y las decisiones se toman por consenso, todos tienen iguales derechos,…

Nos hemos situado en los grandes extremos y como tales, éstos nunca son buenos. Es decir, tenemos que ser conscientes de que de ambos modelos se pueden extraer muchas consecuencias y la explicación de muchos de los comportamientos que observamos en el día a día de los niños.

Obviamente no podemos defender ni justificar un autoritarismo extremo, pero sí podemos tomar algunos aspectos del modelo. No se trata de imponer o controlar por la fuerza los movimientos de nuestros niños, pero sí es muy importante que exista tal figura de autoridad a la cual se ha de respetar y que ha de ser un modelo a seguir, un ejemplo para nuestros niños.

Y por ello, es importante que el niño sea consciente de que tiene unos derechos dentro de su contexto familiar, de su sociedad; pero también que existen unos deberes que ha de cumplir. Estamos continuamente reforzando a los niños con sus derechos y se nos olvida informarles de sus deberes o simplemente deciden quedarse con aquello de lo que pueden sacar partido. Me parece muy triste que hayamos llegado al extremo de que un padre no puede pegar una colleja a su hijo adolescente por miedo a que este tome represalias contra él.

Es decir, hemos pasado del autoritario que he expuesto antes a un modelo de educación familiar donde “todo vale” y todos somos iguales, no existen jerarquías. Los padres se encuentran a la misma “altura” que sus hijos e incluso, en ocasiones deciden vestir, peinarse como ellos pues creen que de este modo serán sus amigos. Yo me pregunto: ¿dónde está la figura de referencia de nuestros niños/adolescentes? ¿Qué consecuencias extraerá un adolescente de un comportamiento de continua rendición por parte de los padres?

Me parece realmente interesante la frase que emplea el juez en el vídeo: “los padres que sean padres”. Creo que es muy acertado puesto que nos encontramos en un momento donde los padres deambulan de un rol a otro y no son capaces de situarse en uno concreto. Quieren ser amigos de sus hijos y, al mismo tiempo, quieren ser respetados por estos. Pienso que desde la postura de amigo no van a alcanzar o desempeñar la figura de autoridad que le corresponde frente a sus hijos. Además de corresponder, es esencial pues un niño, un adolescente ha de tener esa figura que le sirva de modelo, de ejemplo a seguir y que le vaya indicando en la vida un camino de referencia para seguir. Los primeros trances de este modelo surgirán cuando el adolescente se encuentre con las primeras dificultades o problemas de su vida personal y no encuentra en sus padres aquel sostén estable y tranquilizador que se necesita.

De este modo, es incuestionable que ambos extremos no son buenos. Debemos lograr o buscar en la educación de nuestros niños y adolescentes el punto medio donde todos nos movamos de una forma cómoda. Creo que un punto interesante de partida es concienciar a la sociedad pues creo que somos muy poco flexibles y no vemos más allá. Estamos en un momento donde “ponemos el grito en el cielo” cada vez que escuchamos la palabra “autoridad” y esto se está transmitiendo y llevando a todos los contextos de la vida diaria hasta el punto de poner en tela de juicio el hecho de que un padre sea la figura de autoridad de sus hijos. Lo mismo ocurre en las aulas, el profesor ha perdido, desde el punto de vista de la sociedad, tal autoridad y esto hace que cada vez sea menos respetado por los alumnos, puesto que los propios padres tampoco quieren que así sean.

Estamos ante una paradoja pues, por un lado, dejan en mano de éstos toda la educación de sus hijos y, al mismo tiempo, no defienden su figura frente a sus hijos. Desde mi punto de vista, uno de los motivos por los que los niños cada vez ven menos en los profesores una figura de autoridad es el hecho de que los mismos padres se han encargado que así sea. Estamos en un momento crítico, donde los padres no permiten cualquier movimiento en los profesores, no consienten que haya una voz más alta que otra ni un“cachete” en el culo de sus hijos y, además, están permitiendo que sean sus hijos los que los amenacen constantemente ante sus actuaciones.

Desde mi punto de vista, hemos permitido a nuestros niños, desde muy pequeños, que tomen y participen en decisiones demasiado grandes para ellos. Se nos olvida que los niños son niños y que, como tales, han de situarse en esa esfera y que los padres y maestros están en una “esfera superior”. Esto es una obviedad. No podemos pasar por alto tales figuras de autoridad, entre otras, y saber que deben de existir para que el niño tenga ese referente o modelo en el que apoyarse.

En definitiva, se trata de adoptar un rol adecuado y no situarnos en los extremos conociendo las ventajas y posibles consecuencias de tal decisión. Y, sobre todo,  para mí lo más importante, que los padres desempeñen ese rol: el de padres. Igualmente importante es que cuenten con el apoyo de la sociedad y que no se encuentren con trabas a la hora de educar a sus hijos ya que nos estamos empeñando continuamente en enfatizar los derechos de nuestros niños y estos se están aprovechando de tal situación.

En resumen, para que la tarea de EDUCAR se desarrolle de forma óptima, ha de existir una gran coordinación de todas las personas encargadas de ello y, sobre todo, apoyo y respeto entre ellos para que el niño o adolescente lo perciba.

¿Qué está pasando con la EDUCACIÓN de nuestros niños y niñas?

 

 

El pasado viernes 16 de Marzo de 2012, con motivo de la cercanía del día de San José, el periódico ABC recogía dos artículos de gran interés y que pueden ser objeto de nuestra reflexión.

 

Hijos autoritarios, padres chantajeados (CARLOTA FOMINAYA)

Me parece realmente interesante este artículo en el que se destaca el aumento de casos de niños y adolescentes que se vuelven contra sus progenitores y llegan incluso a denunciarles.

Todo esto ha hecho que los padres con frecuencia tengan miedo a fijar límites para imponer o sancionar a sus hijos pues desconocen dónde está la línea roja que si la sobrepasan pueden recibir una denuncia por parte de sus hijos.

Estoy totalmente de acuerdo con el artículo cuando se subraya que “la sanción es parte de la educación”. Es cierto que esta ha de ser proporcional y no convertirse el “cachete” en la única forma de comunicación entre padres e hijos.

Pero  me parece muy triste que nos encontremos en tal situación hoy en día; en un momento donde los padres no saben cómo educar a sus hijos, carecen de recursos y además, desconocen las consecuencias que puede tener sancionar a su hijo.

Creo que esto ha hecho que nos encontremos en la vertiente contraria, en el permisivismo total donde los hijos hacen “lo que quieren” y ven en sus padres otro amigo más, no la figura de autoridad que así debiera ser. Por otro lado, los padres que no quieren situarse en ese permisivismo total con sus hijos, tampoco saben como hacerlo y, en muchas ocasiones, se sienten culpables porque no dejar salir a sus hijos hasta la misma hora que sus amigos, por no comprarles todo lo que quieren, por fijar unas normas en la casa…

Desde mi óptica, es muy clara la frase de Pedreira que se recoge en el artículo y que define correctamente el trabajo de educar: “el trabajo de educar a un niño, precisa de autoridad, sin autoritarismo; de firmeza, sin rigidez; y de normas, sin leyes.

De acuerdo con él, ahí radicaría el estilo educativo óptimo, correcto que no obligue a situarse en ninguno de los extremos.

“Más cariñosos y menos severos” (M. J. PÉREZ-BARCO)

En el artículo, se subraya la idea de que los padres han ganado hoy en cercanía y protección y han perdido a la hora de poner normas. Han perdido un terreno en un campo que hasta ahora estaba reservado para ellos: la autoridad.

En el artículo se esbozan varias causas de esa pérdida de autoridad entre las que se destacan: la comodidad, la evitación de conflictos con los hijos y la consecución de la paz familiar, la búsqueda de ser amigos de sus hijos…

Desde mi óptica y de acuerdo con la psicóloga Menéndez Benavente, que aparece en el artículo, hay que diferenciar entre el padre autoritario y el que hace respetar su autoridad. Considero que aquel padre que hace respetar su autoridad es el que va a saber enseñar a sus hijos dónde están los límites, a asumir responsabilidades, a enfrentarse a frustraciones y dificultades…

El problema recae en que se asocia al padre que se hace respetar el papel de autoritario extremo que coarta a sus hijos en todas sus decisiones, iniciativas,…

Pienso que el ideal está como siempre en el medio de estas posturas. No se trata de ejercer la autoridad extrema y tampoco una permisividad excesiva donde los niños “hagan lo que quieran” y sus padres sean unos amigos más.

El padre ha de ejercer el papel de padre y se puede conjugar perfectamente un “hacerse respetar” con muestras de afecto, de cariño, de ternura, de cercanía…