Educar las emociones

 

 

López, E. (2011). Educar las emociones en la infancia (de 0 a 6 años). Barcelona: Wolters Kluwer.

En este libro se aborda un aspecto que no siempre ha estado presente en las aulas y que no sé en qué medida ahora lo está.

En este sentido, no se puede cuestionar la importancia de educar las emociones desde las primeras edades, pues esto va a ser el pilar que en el futuro les va a permitir enfrentarse a muchas situaciones, contar con recursos para salir de otras,… de tal manera que las experiencias de los niños se conviertan en fuentes de aprendizaje.

Por ello, me parecen realmente prácticas e  interesantes, para poder desarrollar,  todas las actividades que en el libro se plantean, agrupadas en cinco grandes bloques: conciencia emocional, regulación emocional, autonomía emocional, habilidades sociales y habilidades para la vida y el bienestar.

 

De ahí, que quiera dejar plasmado en mi blog este libro como un gran recurso que puede servir a aquellos docentes que estén interesados en abordar la educación de emociones desde estas edades.

 

 

 

La comunicación eficaz con los alumnos

 

Cuadrado, I. y Fernández, I. (2011). La comunicación eficaz con los alumnos. Factores personales, contextuales y herramientas TIC. Barcelona: Wolters Kluwer.

 

Me parece muy interesante este libro pues trata de facilitar estrategias, herramientas, instrumentos para que los docentes mejoren la forma de hacer llegar los contenidos a los alumnos y mejorar su bienestar emocional.

Como muy bien se subraya en el libro, el aula es un “escenario comunicativo” donde se habla y se escucha, donde se aprende qué decir y a quién, cómo decirlo, cuándo, cómo interpretar el sentido y contenido de los mensajes de los demás.

Lo que me despierta una reflexión es todo lo referido a esa interpretación de los mensajes de los demás. En este caso, conviene diferenciar entre el profesor-alumno y alumno-alumno.

En lo que se refiere a la primera relación, desde mi óptica, el profesor ha de poner todo su empeño en que esos mensajes lleguen al alumno y ahí existen dos grandes vertientes: la forma en que el profesor se dirige a éstos y la situación personal de los alumnos. Es cierto, que el docente ha de jugar con su lenguaje, con estrategias que favorezcan un acercamiento más eficaz al contenido de los mensajes por parte del alumno. Al mismo tiempo y fundamental, ha de tener en cuenta y contar con la situación emocional, personal en la que se encuentra ese alumno y que va a determinar, en gran medida, la forma en que ese mensaje le llegue.

Es imprescindible contar con estas variables para que la comunicación sea eficaz, ya no sólo restringida a la transmisión de contenidos sino todos los intercambios comunicativos que tienen lugar constantemente en el aula. Si fallan alguno de los elementos de la comunicación, ya no estaríamos hablando de ella.

Además de la comunicación profesor-alumno, podemos reflexionar acerca de la relación comunicativa alumno-alumno. Desde mi óptica se ha de fomentar, trabajar en el aula constantemente este aspecto. Muchos de los conflictos que surgen continuamente en las aulas (bullying, amenazas, discusiones,…) tienen mucho que ver con la ausencia de comunicación o,  dicho de otra forma, con una mala comunicación.

Desde los centros educativos se ha de trabajar la solución de conflictos desde la escucha activa al otro, desde el diálogo,… Si no se fomenta esto, cualquier mensaje mal interpretado de un compañero, la mínima diferencia va a ser el inicio de un conflicto mayor.

 

Con todo esto, me parece realmente interesante este libro pues presenta el aula como ese “escenario comunicativo” donde tienen lugar todos estos intercambios comunicativos y para que estos sean eficaces, el docente ha de contar con todas las variables que pueden interferir en el acto comunicativo.

Hablemos de las emociones…

 

 

Vallés, A. (2000). Inteligencia Emocional. Aplicaciones educativas. Madrid: Editorial EOS

 

Este manual complementa muy bien el libro de Bisquerra, puesto que se abordan, describen  diferentes actividades  para desarrollar esa inteligencia emocional, desde las primeras edades.

 

Ya, desde las primeras edades, a través de cuentos, los niños pueden identificar emociones en los otros, pensar cómo se sienten, buscar alternativas por muy simples que sean. Esto hará que poco a poco se den cuenta de qué situaciones les hacen felices, cuándo están tristes, cuándo se enfadan…buscando siempre el por qué y pensando en qué pueden hacer en situaciones similares…

 

Para edades superiores se señalan actividades muy interesantes en las que se invita a los niños a identificar situaciones que provocan emociones positivas y negativas; a buscar alternativas para contener la ira en situaciones de provocación; a controlar los pensamientos; a realizar autoverbalizaciones para dirigir el comportamiento (¿Qué podría decirme a mí mismo para afrontar estas situaciones?)…

 

Comprende actividades eminentemente prácticas que van a permitir abordar todos estos aspectos en el aula, en gran grupo, de forma que desde las primeras edades se trabajen todos estos aspectos relacionados con la regulación de las emociones.

 

Se trata, como subrayaba Bisquerra, de desarrollar esa habilidad para generar emociones positivas, previniendo los efectos nocivos de las emociones negativas. De esta manera, el niño o la persona podrán adoptar una actitud más positiva hacia la vida y desarrollar una mayor motivación, creatividad para enfrentarse a las diferentes situaciones y dificultades del día a día.

 

Es evidente que será mucho  más fácil enfrentarse a tales adversidades si estamos experimentando una emoción positiva, pero en caso de no ser así es importante aprender a afrontar esas situaciones mostrando una actitud positiva, buscando alternativas diferentes.

De la misma manera, es importante trabajar todo lo relacionado con la regulación emocional pues será lo que les permita interactuar de forma óptima con los demás. Con esto, podrán identificar sus emociones y las que la otra persona está experimentando para adecuar su comportamiento.

 

Por todo esto, es importante esa formación inicial del profesorado en educación emocional pues será imprescindible abordar todo  lo relacionado con las emociones desde las primeras edades.

Psicopedagogía de las EMOCIONES

 

Bisquerra, R. (2009). Psicopedagogía de las emociones. Madrid: Editorial Síntesis

 

Este libro está dirigido principalmente a profesionales de la Educación, Psicología, Psicopedagogía, Pedagogía…, aunque resulta interesante para cualquier persona interesada en el tema de las emociones.

 

Desde mi óptica, es de gran interés y constituye la fundamentación teórica de la educación emocional. Bisquerra subraya la necesidad de enfocar la educación “desde dentro” poniendo énfasis en la emoción subyacente en los procesos educativos.

 

De ahí que sean muy relevantes todos los objetivos que señala el autor como propios de esta educación emocional.  Son objetivos que podemos considerar muy básicos y que, sin embargo, si no se alcanzan, puede verse afectada cualquier ámbito de nuestra vida.

 

En el caso, por ejemplo, del ámbito escolar es obvio que la emoción que esté experimentando el niño puede favorecer o dificultar todo el proceso de enseñanza aprendizaje. Será el docente, con nuestra ayuda si la precisa, el que pueda abordar todo estos objetivos con el fin de optimizar dicho proceso.  El docente tendrá que identificar, en su aula por ejemplo, prestar atención a necesidades emocionales que puedan ser atendidas a través de un programa de educación emocional.

 

De ahí que una materia de educación emocional sería imprescindible para el profesorado para tener una formación inicial en este aspecto. Así, podrá abordar estrategias, actividades en el aula para trabajar las emociones y poder enfocar su práctica educativa partiendo de algo tan importante como son las emociones y que, como sabemos, tienen  relevancia en al educación y en la vida diaria.

 

¿Me preocupo demasiado?

 

 

Huebner, D. (2009).Qué puedo hacer cuando… ME PREOCUPO DEMASIADO. Madrid: TEA Ediciones

                                                                                               

 

La colección comprende los siguientes títulos:

Qué puedo hacer cuando… ESTALLO POR CUALQUIER COSA                                                                                                               

Qué puedo hacer cuando… ME PREOCUPO DEMASIADO

Qué puedo hacer cuando…REFUNFUÑO DEMASIADO

Qué puedo hacer cuando…ME OBSESIONO DEMASIADO

Qué puedo hacer…PARA VENCER MIS MANÍAS

Qué puedo hacer cuando…ME DA MIEDO IR A LA CAMA

 

Se trata de guías que utilizan un lenguaje adaptado a los niños, atractivas ilustraciones y varias actividades pedagógicas. Enseñan a los niños y padres cómo superar estos problemas, proporcionándoles pautas claras y eficaces.

Son de gran utilidad para que los padres e hijos trabajen juntos durante la intervención.

Desde mi óptica, por lo que he podido observar, son recursos muy útiles y una forma atractiva de abordar estos problemas tan comunes ya que para los niños puede ser algo similar a un juego.

Pienso que deben formar parte de nuestra lista de libros imprescindibles de conocer para poder recomendar, aconsejar a aquellos padres que nos solicitan cuando se encuentran con cualquiera de estos problemas.

Intentemos que este libro pase por nuestras manos

 

Vaello, J. (2011). Cómo dar clase a los que no quieren. Barcelona: Graó.

 

El título nos permite encajar, quizás, el libro en el ámbito de la orientación educativa. Sin embargo, muchos de los aspectos que en él re recogen, como todo lo que tiene que ver con los aspectos socioemocionales, son imprescindibles para poder avanzar en cualquier ámbito: la autoestima, el autocontrol, la asertividad, la empatía, la motivación,…

Aunque en el interior del mismo, el autor se dirige a los profesores en general, podemos extrapolar todo lo que en él se recoge a cualquier ámbito de la orientación en la que nos encontremos. Desde mi óptica, todos los  aspectos socioemocionales que se abordan son el punto de partida para poder avanzar en cualquier dirección cuando nos enfrentemos a una relación de ayuda. Van a ser fundamentales para alcanzar la capacidad de superación de adversidades.

Con todo esto, se presentan una gran variedad de alternativas, estrategias para fomentar, potencia y desarrollar todos estos aspectos que van a ser imprescindibles en el desarrollo integral del individuo.

Programa de Competencia social

 

Segura, M. y Arcas, M. (2010). Relacionarnos bien. Programa de Competencia social para niñas y niños de 4 a 12 años. Madrid: Herramientas Narcea.

Se trata de un libro dirigido a profesores, profesoras que están preocupados por trabajar esta competencia tan necesaria como es la social. También para padres que quieren que sus hijos aprendan a relacionarse bien.

El libro comprende dos programas: “Relacionarnos bien” (7-10 años) y “Nos necesitamos” (11 a 12 años). Se trata de actividades eminentemente prácticas que se pueden desarrollar en el aula y en la que se trabajan habilidades tan imprescindibles como: la habilidad de hacer un elogio, de pedir un favor, de dar las gracias, de decir que no, de disculparse, de saber escuchar, de autocontrol…

Considero que, como orientadora, debemos conocer este tipo de material para poder ofrecérselo  a profesores y padres. Permite potenciar todos estos aspectos en el aula, sin que tenga que surgir un problema de convivencia para ello. Son características que deberían definir a todas las personas y que, como tal, se deben desarrollar en las aulas.